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sábado, 26 de mayo de 2012

Elecciones Presidenciales en República Dominicana, 2012. (tercera parte)


Empecemos entonces por el Partido de la Liberación Dominicana.

El PLD, es el partido que llevó a la Presidencia de la República a Leonel Fernández, que a su vez es el Presidente del Partido. ¿Se entiende?

Leonel viene disfrutando, o sea, sacrificándose en el cargo por 8 años, dos períodos consecutivos, y la Constitución que el mismo presionó, mejor dicho, sometió para que fuera aprobada hace muy poco tiempo todavía, le prohíbe volver a reelegirse por un tercer período de forma continua. Estoy convencido de que a él no le faltan ganas para seguir “sacrificándose”, pero para lograr lo mucho, a veces hay que perder lo poco y sin dudas Leonel, pasará a la historia como uno de los políticos más brillantes que ha tenido el país, pero por mucho. Acusado de desarrollar al máximo la estrategia de “come solos”, es decir de beneficiar solamente a los más allegados seguidores, lo cierto es que hoy puede exhibir una obra coherente de gobierno, al parecer como ningún otro presidente que lo antecedió.

Entonces al no poder pensar en un tercer intento ahora, aunque estoy seguro que si lo pensó, tuvo que ceder la posición a Danilo Medina, político peledeísta que desde hace años espera su turno. A pesar de que Danilo, había sido su amigo y su estratega en el pasado, ahora mismo estaban medio fajados, después de haber estado fajados completamente, pero al “León”, perdón a Leonel, ahora como Presidente del PLD no le quedaba más remedio que promocionar y apoyar a alguien de su partido y entonces …, a quién mejor que a Danilo.

Danilo, inteligente, según dicen muy bien preparado, muy político y al parecer con una historia bastante limpia, pues sus adversarios, especialistas en chismes de esquina, no encontraron por dónde mancharla, pero poco carismático, poco líder, más bien tranquilo, con apariencia buenachona, sabía que solo no ganaría y a pesar del desencuentro con Leonel, “cumpliendo el compromiso con el Partido y con la Patria” aceptó el apoyo. El León, perdón Leonel “en defensa de los intereses más puros de los peledeístas” le pidió a cambio que llevara a su esposa, la Primera Dama de la República, como Vice Presidenta.
 
¿A Danilo le gustó? No sé, creo que no debe haberle gustado. No por rechazo a la Primera Dama, pues ella parece una buena persona, muy risueña y tiene una buena imagen como trabajadora, sino porque lo dejaba sin otra elección. Pero evidentemente esto era mejor que volver a quedarse sin nada, por lo que se viró de espaldas a Leonel, le guiñó un ojo y lo disfrutó.

Leonel no puede reelegirse nuevamente hasta el 2016, pero al estar su esposa en Palacio, de seguro podrá pasar por allí a comerse un mangusito con salami, queso blanco frito y tostones. ¿Quién puede impedir que un amoroso esposo, pase a almorzar con su mujer?

De esta forma quedó constituida la candidatura del PLD, apoyada por Leonel como Presidente del Partido y por si quedara dudas como Presidente del Gobierno Dominicano, por lo que la candidatura en vez de dos personas, estuvo todo el tiempo final compuesta por tres, nada anormal ésta idea para los dominicanos, pues el número tres es bien familiar, recordar, por sólo citar algo, lo de los tres Padres de la Patria.

Hablemos ahora un poquito del Partido Revolucionario Dominicano. Gran problema.

Bueno, la historia del PRD es otra, menos organizada. El Partido tiene como Presidente actual a Miguel Vargas Maldonado, candidato a Presidente de la República en las elecciones del 2008 y perdedor. Sólo ganó en experiencia. Empresario de éxito, aunque acompañado de miles de comentarios que cuestionan las vías por las que ha obtenido y mantiene dicho éxito, que ahora se quedó fuera de la tan deseada candidatura para Presidente de la República en las elecciones del 2012, por, entre otras cosas, una maniobra genial de su adversario el Presidente Leonel Fernández, quien lo convenció para que lo dejara gobernar en paz su segundo período con la promesa de que en las elecciones del 2012, nadie lo quitaría, a lo que se ha llamado el “pacto de las corbatas azules” por la gracia de que usaron dos corbatas muy parecidas.

Llegado el momento Miguel Vargas, por haberse hecho el manso con Leonel, de muy mala gana ahora, tuvo que aceptar que el Partido que él dirige, escogiera “democráticamente” a otra figura para llevarla como candidata a la Presidencia, dejándolo fuera en esta ocasión. De madre, ser el Presidente de un Partido y que la gente que diriges piense que no eres la persona que se pueda promover para las ligas mayores. Pobre Miguel, perdió las elecciones del 2008, se dejó manejar por Leonel y ahora ni fue escogido por los suyos como candidato para la elecciones del 2012. Se le acabará la vida y de Presidente de la República nada.  

La figura escogida por los perredeístas es nada menos y nada más que Hipólito Mejías, “Papá”, quien tiene en sus espaldas el haber desbaratado el país cuando fue Presidente en el período 2000 – 2004,  con una de las crisis económicas más grandes que recuerda la República.

Papá, con 71 años de edad, ya viejo y gastado para estos menesteres, hasta cierto punto cómico por las barbaridades que dice y la forma en que las dice, medio prepotente, resulta popular por su identificación con los “desposeídos”, sobre todo los desposeídos de conocimientos, con actuaciones que podrían semejarse a una persona con problemas psicológicos o una persona que envejece rápidamente y como envejece le da lo mismo que crezcan los niños o que crezcan los accidentes, por estar más allá del bien o el mal. La pregunta se cae de la mata. ¿No tenía el PRD otra figura para presentar como oponente?

Durante toda la campaña política, desde el mismo inicio, se evidenció algo que puede ser una causa de fracaso siempre. El PRD como Partido estuvo todo el tiempo dividido. Miguel Vargas como Presidente, agrupó en silencio a sus seguidores personales y para nada apoyó al candidato que su partido había seleccionado, obviamente como muestra de su inconformidad, tal como diciendo soy manso, pero no tanto. Papá, se dedicó entonces a hacer toda la bulla posible, identificándose como líder del Partido, sin apoyo de la estructura dirigente del mismo. Gran reguero.

Miguel Vargas y Papá, nunca aparecieron juntos haciendo campaña. Miguel declaraba que estaba haciendo su trabajo, pero…., ¿cuál es el trabajo del Presidente de un Partido en medio de una campaña política? Nada, evidentemente Miguel se estaba dedicando a transcribir y archivar actas, por lo que Hipólito se dedicó a hacer lo que le dio la gana. Asesorado, si es que se deja asesorar, por los antiguos amigos de su época como Presidente de la República y otros nuevos amigos que siempre se encuentran en el camino cuando de repartir, o al menos prometer que se repartirá algo, se trata.

No equivocarnos. Los perredeístas, desorganizados, olvidadizos, gritones, desfachatados para mi gusto, desposeídos de conocimientos, no son una fuerza desestimable en la política dominicana. Por el contrario, ser perredeñista es una causa furiosa, casi fanática, que se hereda como tradición familiar y que puede incluso no saber nada de nada, no analizar mucho, pero son perredeístas. Lo que pasó fue que confiaron ciegamente en la fortaleza de Hipólito como expresidente de la República y pienso que en lo de borrón y cuenta nueva, o sea, la gente no va a recordar el desastre de su gobierno. La gente está tan cansada de los “come solos” que apoyaran cualquier propuesta para sacarlos del Gobierno y se sintieron ganados desde el principio.

Más que todo, es cierto que llevamos 8 años seguidos de PLD y las ansias por acceder al poder, o sea, al dinero, hace ver fantasmas, por lo que no se podía aspirar a otra cosa en la masa popular que apoya a ese grupo político. Lo que primaba era que cuando el PRD llegara al poder, el dinero saldría a la calle. Pensamiento que define la intención de los que votan. No importa el programa político que traiga el candidato, no importa lo que haga o diga que va a hacer, no importa ni tan siquiera los discursos que dé. Hay dinero en la jugada, entonces votamos por él. No votamos por el mejor, sino que votamos en contra del que consideramos más malo. Y sobre todo votamos por el que más pague.

Mientras esto ocurría, el PLD poco a poco se unía y consolidaba. Ganaba fuerza el dúo Danilo-Margarita-Leonel. ¿Dúo? Los problemas internos del Partido, que siempre los hay, se resolvían como es tradición en ese grupo político, hacia dentro. Mostrándose cada día más fuerte, con un discurso más coherente y prometedor, sin ofender a nadie de la oposición, sin llevar esto al plano personal y sobre todo con mucho dinero como apoyo. Dicen los que saben, y es entendible y creíble, que con mucho dinero del gobierno.

Por último el Partido Reformista Social Cristiano.

El PRSC, partido que todavía se auto proclama seguidor de Balaguer, pero que en realidad no sabe para dónde va como partido, se dedicó estratégicamente a desarmarse. Una parte se mantuvo al lado del PLD, como lo había hecho en las elecciones pasadas, facción liderada por Carlos Morales Troncoso y la otra salió corriendo en medio de la campaña a unirse al PRD, específicamente a Hipólito Mejías.

Siempre me ha llamado la atención como se sigue diciendo que el PRSC es un partido de oposición, pues su Presidente Morales Troncoso, o sea, la máxima figura del Partido, cuya principal tarea es la oposición al PLD como Gobierno, resulta que es el Canciller de la República Dominicana. Nada más y nada menos que la mano derecha para los asuntos de política internacional que tiene el Presidente de la República. Si lo fuéramos a resumir el Canciller es el representante del Gobierno Dominicano ante los gobiernos extranjeros. Entonces, en qué queda la oposición, pues como todos sabemos, hay cosas de la política internacional que sólo se puede manejar entre amigos, e incluso a un nivel superior, tal como la mafia. Hay cosas que se manejan públicamente y hay cosas que sólo la hablamos tú y yo metidos en la playa con el agua casi hasta la nariz.

O estamos locos, o nadie sabe nada, o a todo el mundo le da lo mismo cualquier cosa o sencillamente todo es un descaro. ¿Cómo se puede ser Canciller de un Gobierno y a la misma vez, Presidente de un Partido político que declara que su primera misión es ser la oposición de ese Gobierno? Esto resulta hasta difícil de explicar.

Lo que se imponía desde hace años ya es que Morales Troncoso tendría que haber escogido entre ser el Presidente del PRSC y hacer un buen trabajo de oposición o renunciar a ese Partido y quedarse con la Cancillería y el apoyo al Gobierno. Lo de Canciller y Presidente de un Partido de oposición en la misma persona es demasiado fuerte. Pero a mi modo de ver, la Cancillería Dominicana es la finca del Canciller y esto se trata tal como una empresa privada, por lo que no tiene que ver con una determinada posición política, pienso entonces que de igual forma se trata el Partido.

Teóricamente en papeles, se ponen en la oposición para obtener los beneficios que la Junta Central Electoral garantiza a los partidos políticos, con tal de mantener el equilibrio de la llamada democracia que tenemos, pero por detrás y también a la cara, trabaja mano a mano con el Gobierno y el Partido al que dice oponerse. Si Balaguer se despierta y sale de su tumba, vuelve a morir.


Del resto de los Partidos, ya dije que no hablaría. Pocos, pequeñitos, con un discurso tan lindo pero tan ideal que a nadie le interesa. Lástima. ¿Podrán crecer? Creo que si, evidentemente cuando crezca República Dominicana.







Elecciones Presidenciales en República Dominicana. (segunda parte)


¿Cómo fueron las elecciones presidenciales que acaban de pasar?

No estoy muy seguro de poder reproducir exactamente lo que sucedió y mucho menos hacer una interpretación muy objetiva. Esto correspondería a un analista político, y para el caso en cuestión, de mucha experiencia, pues los vericuetos de la política dominicana son a veces peores que un laberinto. No obstante, haré mi mejor esfuerzo. Tengan en cuenta que soy un simple observador.

La historia republicana dominicana es media loca. Y no es para nada una crítica despiadada y menos una burla. Pero más que todo, eso es lo que me parece.

La primera idea complicada de entender, es que tenemos tres Padres de la Patria. Acostumbrado a que esta categoría es bien exclusiva a la hora de otorgarse a alguien, rompe con el esquema saber que tenemos tres patriotas con la misma categoría: Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella. Lo que me da a pensar que desde el mismo comienzo, vinculado al surgimiento de la República en 1844, los dominicanos no han tenido claro los roles o papeles históricos de las personas, o que sencillamente, tal como pasa hoy todavía, cada cual hala para su lado e impone su criterio.

Es cierto que cada uno de esos tres hombres tuvo su participación en la formación del ideal independentista y luego en las acciones para alcanzar dicha condición, pero como no estuvieron los tres juntos todo el tiempo y no hicieron exactamente lo mismo, parece ser, según la opinión de algunos dominicanos, que podíamos  haber sido más rigurosos y terminar eligiendo a uno solo como Padre de la Patria, que es lo que generalmente ocurre y no crear para esto una categoría de equipo. Gran reto para los futuros historiadores.

Es como si los cubanos, quisiéramos elevar junto a Carlos Manuel de Céspedes, nuestro Padre de la Patria, a sus familiares más cercanos, al pequeño grupo de seguidores que tenía, y sobre todo a los esclavos que liberó y lo siguieron sin saber mucho lo que hacían a partir de reconocido 10 de octubre de 1968. ¿O es que Céspedes estaba y actuaba solo?

Esta decisión de tres Padres de la Patria Dominicana, parece ser el comienzo de una tendencia que llega hasta hoy. Todo es más o menos en dependencia de los intereses que se muevan. Y así llegamos al 2012 y las elecciones.

La vida política dominicana está enmarcada hoy o es sencillamente un juego de tablero, donde se relacionan dos grandes partidos, cuya fundación, quizás caprichosamente, está relacionada con la misma persona, el profesor Juan Bosh, quien primero participó en 1939 en la fundación en Cuba del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, y luego al cansarse y declarar a este partido muerto políticamente, se separó y fundó el Partido de la Liberación Dominicana en el año 1973. Lo que obliga a que ambos partidos, aun pidiéndose la cabeza, tengan que hacer un alto y venerar y homenajear a la misma persona como fundadora. Aunque el PRD exhibe otras figuras importantes en su historia,  y el PLD se ha quedado exclusivamente con la figura del profesor Bosh como elemento cohesionador, esto de la misma figura en los dos partidos más fuertes, le agrega condimentos muy propios a la política dominicana.

Luego por importancia histórica, existe un tercer partido, el Partido Reformista Social Cristiano, PRSC, fundado por Joaquín Balaguer en 1964, que tuvo su época de oro a partir de 1966 por 12 años consecutivos, tiempo en el que Balaguer ocupó la Presidencia de la República, pero que ahora está pasando por una enorme crisis que lo mantiene medio desbaratado, a pesar del esfuerzo que hacen los dirigentes que aún no han emigrado hacia otro partido, por dar una imagen diferente.

Este año, como en otras elecciones anteriores, asistieron además 4 pequeñísimos partidos, cuyo principal elemento diferenciador es que son independientes. A ellos no les dedicaré mucho tiempo en mi historia, porque todos juntos no llegan a ser ni medianamente representativos. De momento creo que son, más que todo, un grupo de buenos amigos y familiares, que se han propuesto no aliarse a los grandes y recrear o disfrutar lo de "solitarios", pero que en realidad, sólo se quedan en eso. Amigos y familiares que cada 4 años se reúnen para votar e imagino que comer juntos.

La propuesta de algunos de ellos, es tan, pero tan linda como idea, que a nadie, exactamente a nadie aquí le interesa y creo que además deben ser pocos los que las entienden como viable para seguir y entonces …, creo que pasarán muchos, pero muchos años, para que dejen de ser un grupo de amigos y familiares que se reunen cada 4 años. 

jueves, 17 de marzo de 2011

La política en República Dominicana. Miki vs Papá

Escribir sobre política y sus políticos es un gran riesgo. Entonces para comenzar quiero pedir permiso y por qué no disculpas a politólogos, historiadores, sociólogos dominicanos y al propio pueblo dominicano, que además de conocer de baseball, es experto de expertos en política, por meterme en estos temas.

Pero como es un asunto que está presente todo el día, todos los días de nuestras vidas y que no deja de ser escabroso, complicado, hasta cierto punto extraño, poco comprensible y además medio divertido; me encanta.

El pueblo dominicano está marcado por las actividades políticas. Los 365 días del año, entre fiestas y días feriados, celebraciones religiosas, baseball y un poco de trabajo, la vida se ve dirigida, a veces condicionada o afectada por la política y los políticos.

Siempre hay que elegir a alguien: senadores, síndicos, presidentes, ministros, dirigentes de uno u otro partido, etc., lo que matiza cada vida que se vive. Las elecciones presidenciales son cada 4 años, en un país que tiene dos partidos fuertes, un tercero, histórico, menos fuerte hoy y un grupo de pequeñitos partidos que pasan más tiempo con la nariz dentro del agua que respirando y que en realidad sólo sirven para realizar alianzas, a veces con el mejor postor, a la hora de decidir los que se quedan, los que llegan nuevos y los que se van.

Hoy se están calentando los motores y con ellos calentándonos nosotros, para las próximas elecciones presidenciales del 2012. Con un Presidente del Gobierno que a su vez es el Presidente del Partido de la Liberación Dominicana, (PLD), conocidos como peledeístas, los morados o más recientemente por los come solos, apelando a la característica de que sólo reparten entre ellos mismos los beneficios del poder, que lleva casi 8 años consecutivos dirigiendo los destinos de la nación, después de haber sido presidente también en el período 1996 – 2000 y por el Partido Revolucionario Dominicano, (PRD), reconocidos por los blancos o perredeístas, como grupo de mayor oposición.

Como curiosidad que resulta además paradójica, es que ambos partidos fueron creados por la misma persona en diferentes momentos de su vida. Primero fundó y militó en uno y cuando se cansó de esto y descubrió que ya no respondía a sus intereses, lo decretó muerto y sencillamente se creó otro. ¿Imagino que no sea por falta de creatividad del resto de los políticos? Por lo que tanto perredeístas como peledeístas rinden culto a la misma persona fundadora, que por suerte es de las figuras históricas más grandes que ha dado ésta isla, al menos después que llegaron los españoles, y así no descarto la genialidad de uno que otro aborigen.

Ahora estamos metidos, y digo estamos, porque es muy difícil escapar de las noticias, los comentarios, los carteles, los anuncios, la propaganda para exaltar a una u otra persona, en la recién pasada Convención Interna del PRD. La idea era seleccionar a base de votos “libres” a la persona que pueda representar al partido en las próximas elecciones del 2012, para competir por la presidencia del gobierno, o sea, quitarle a los come solos el poder, para pasarlo a otros que no dejan de comer, quizás lo hagan más, pero que practican aquella frase tan reconocidas por los cubanos en las muchas veces mal explicada historia nacional de, “El Tiburón se baña pero salpica”, utilizada popularmente para definir el mandato del presidente José Miguel Gómez, entre los años 1909-1913.

En dicha convención las figuras fueron dos. El multimillonario Miguel Vargas Maldonado, “Miki el que resuelve”, actual presidente del PRD, que carga en sus hombros el haber perdido en sus aspiraciones de llegar a ser el presidente del gobierno en las elecciones pasadas e Hipólito Mejía, “Papá”, imagino que también multimillonario, expresidente de la República, que dirigió los destinos del país en el período 2000 – 2004, al que la memoria dominicana recuerda, sino como el peor, como uno de los peores presidentes que ha tenido este país en toda su historia republicana.

Pues resulta que, Miki y Papá, a los que yo suponía amigos, pues durante el gobierno del segundo, el primero ocupó el cargo, para nada despreciable, de Ministro de Obras Públicas, hoy se están casi matando para ver cuál de los dos es la figura que el PRD promueve para enfrentar a “El León”, Leonel Fernández, actual presidente del gobierno.

Para mí, que solo soy un apasionado pasivo de estos temas, digo pasivo porque todavía no me ha dado por pararme en una esquina o en un colmado a discutir sobre política, teniendo en cuenta la reputación, no dudosa, sino mala de Hipólito, me era más entendible que Miguel saliera ganador en la pasada votación. Muchos dominicanos, no por creer que la figura fuera mejor, sino sencillamente porque al menos era una nueva opción, no quemada antes, pensaron lo mismo.

Sin embargo, para asombro de muchos, terminada la votación y terminadas también unas que otras quejas, que se esperaban y existen siempre, Hipólito, no solo le ganó a Miguel, sino que le ganó por una buena diferencia.

De ahí mi asombro. En mis “encuestas” y conversaciones con dominicanos amigos, ubicados en diferentes sectores económicos y sociales, la idea de que ganara Hipólito era fatal. Tiene tan mala reputación, ganada por la gran crisis que dejó al salir del poder, que nadie apostaba a que la gente votara por él.

Si consideramos Wikipedia como un sitio de referencia, para este caso neutral, transcribo lo que aparece como reseña de lo que fueron los cuatro años de gobierno de Hipólito Mejía, lo que me parece más que suficiente para entender.

“Durante su gobierno el país fue afectado por una de las peores crisis económicas en su historia, generada por la quiebra de los tres bancos comerciales más importantes del país y las consecuentes medidas tomadas para enfrentar la crisis, lo que generó un deterioro progresivo de los indicadores económicos del país que trajo como consecuencia altas tasas de inflación, devaluación de la moneda y aumento de la pobreza local”

Con ésta fama, bien ganada, parecía imposible que pudiera aventajar a su opositor, que, aunque es cierto que participó del mismo gobierno, hoy parece haber madurado como político y por lo menos, no aparece registrado en Wikipedia como el causante del gran desastre.

Pues no, la gente del PRD y parte de los ciudadanos que se unieron a la votación, se les olvidó y sacaron a Hipólito. Es cierto, el haber sido presidente del país, manejar a muchas personas e instituciones, le da peso, pero, qué hay de la memoria histórica, qué pasó con todos aquellos, parece que muchos, que se afectaron por la crisis que se generó y mal manejó, qué pasa con los pobres, que se convirtieron en más pobres y que hoy todavía “disfrutan”, como se disfruta un cáncer terminal, de esa categoría. ¿A todos se les olvidó? Tenía mucha razón el viejo Cosme, abuelo de mi mujer, cuando decía que la política era una puta, que hoy se acuesta con un hombre y mañana con otro.

Lamentablemente, los pueblos pobres, no sólo son pobres económicamente, sino que la pobreza, como si fuera comején que destruye de adentro hacia afuera, llega a taladrar la capacidad de pensar, discernir y tomar decisiones. ¿Qué decir de los otros, los que no son pobres, ni de dinero, ni de instrucción, y ponen a jugar sus intereses personales, embadurnados de palabras patrióticas?

A muchos por igual, pobres y ricos, para nada les interesa el futuro de la República Dominicana, sencillamente están tratando de que se vayan los “come solos”, no para arreglar el asunto, sino para que los que los sustituyan, Miguel, Hipólito, pudiera ser Napoleón, Stalin o el mismísimo Hitler, si estuvieran vivos, o quizás cualquiera de las 11 mil vírgenes que regresara a la vida terrenal, saquen el dinero a la calle, sin importar el concepto, dejen correr los negocios ilícitos, resquebrajen las leyes, etc.

Es lamentable, pero es así. Como dice mi vecina, amiga y hermana, la gran pedriatra cubana María Antonia Gómez, para todos nosotros sencillamente Mayi, con ese carácter extremadamente jocoso que la caracteriza, incluso en los momentos más difíciles, “se verán horrores”.